Este poema lo recita mi madre, quien lo recuerda desde que era niña.  ¡Es precioso!

 

Manos orandoAnónimo

¿Antiguas?.  ¿Modernas?.  ¿Latinas?.  ¿Germanas?

No se advierte en ellas ni patria ni edad.
Son únicamente dos manos ,hermanas
dos manos que ruegan por la humanidad.

Ruegan. ¿Ante qué templo, o ante qué sagrario?
No se ve la imagen ni se ve el altar,
no se ve que tengan Biblia, ni rosario,
mas se ve que piden porque saben dar.
 

Cuando el aire atruenan bombas y cañones,
el silencio guardan, tibio, entre las dos;
y en vez de oraciones, el silencio quedo
por cuantos ya duermen, lo ofrecen a Dios.

Mientras se destrocen países hermanos
y el dolor impere sin patria ni edad,
a la cabecera tened estas manos,
y pedid con ellas por la humanidad.