Capítulo XII

“A veces me pregunto cómo sería el mundo si todos realmente nos comportáramos con los demás como a nosotros nos gustaría que se comportaran con nosotros”, dijo la niña.

“Esa es una buena pregunta.  ¿Qué crees tú que pasaría?”, preguntó el niño.

“Sin lugar a dudas, creo que sería un mundo mucho mejor”, respondió la niña. ¿Te imaginas?  La gente cedería el paso, esperaría su turno, ayudaría a los demás, tendría paciencia, sería amable… Es difícil de imaginar porque ahora la gente va aprisa y sin prestar mucha atención a los demás”.

“Sí…”, contestó el niño.  “Este mundo se ha convertido en un mundo frío porque los humanos piensan en sí mismos y no en los demás.  En general, la regla es: Primero yo, segundo yo y tercero yo”.

La niña se rió y exclamó “¡Así es!… la gente no se gritaría, porque a ellos no les gustaría que les gritaran… la gente no se insultaría, porque a ellos no les gustaría que los insultaran… la gente no se maltrataría, porque a ellos no les gustaría que los maltrataran… nadie robaría porque a ellos no les gustaría que alguien les robara…”.

“Y así podríamos seguir por horas”, señalo el niño, “diciendo las cosas que haríamos por los otros y las que no haríamos”.

“Yo creo que nosotros, sin darnos cuenta, hemos logrado comportarnos así cuando estamos juntos”, comentó la niña.  “Tal vez sea más fácil hacerlo con la gente que uno conoce que con la que no conoce.  O… tal vez sea porque yo te encontré cuando más necesitaba compartir con alguien”, continuó la niña.

“O tal vez sea porque nuestros espíritus están más abiertos hacia los demás”, dijo el niño… “Sea por lo que sea, debemos tratar de ser así en nuestro día a día, con las personas que nos rodean.  Si cada uno de nosotros pone su granito de arena, al final tendremos una bellísima playa de arena blanca”.

La niña sonrió… “No he estado nunca en el mar, pero sí he visto en foto bellas playas de arena blanca… Conscientemente, trataré de poner mi granito de arena cada día”, dijo la niña”.

“Entonces ya tenemos dos granitos…”, comentó el niño sonriendo también.