Cuento mis bendiciones y sonrío agradecida

Son demasiados años…Son tantas recibidas…

Mi corazón rebosa de Tu paz y Tu amor

Esas dos bendiciones valen por un millón…

 

Ya no cuento…En silencio me vuelvo a sonreir…

No hay nada que contar…Sólo hay que agradecer

Vivo…Pienso y existo, regada por Tu gracia…

Tengo oídos para oír…Tengo ojos para ver…

 

Caracas, 6 de julio de 2015

7:00 a.m.