¿Has sentido alguna vez que no logras avanzar?…Es como si nadaras contra la corriente…Nadas y nadas…Te vas agotando…Te sientes cansado…Cada vez más extenuado…y sin embargo, la orilla, que es adonde pretendes llegar, se mantiene igual de lejos…Estás concentrado en llegar allá…estás haciendo todo lo que te enseñaron para llegar…Puedes hasta ser un excelente nadador…Estás haciendo todo bien y…sin embargo…cada vez te sientes más impotente, al ver la orilla tan lejana como lo estaba cuando comenzaste a nadar hacia allá.  Hay mucha gente que se ha ahogado tratando de nadar contra la corriente.  Nuestro instinto nos dice que hagamos eso…Vemos la orilla y queremos llegar…Sin embargo, ¿cuál es el secreto?…¿Qué será lo único que nos permitirá llegar a la orilla a menos que venga alguien y nos rescate?…El secreto es dejarse llevar por la corriente…Tal vez nos arrastre un poco más lejos, pero al final, la misma corriente que ahora es nuestro acérrimo enemigo, se convertirá en nuestro mejor aliado.  Será esa corriente la que nos ayudará a llegar sin mayor esfuerzo a la tan ansiada orilla.

El secreto está en hacer completamente lo contrario a lo que creemos, como humanos que somos, que debemos hacer.  Lo contrario a lo que nuestra propia naturaleza nos dice que hagamos.  Los caminos de Jehová son misteriosos…y nuestro propósito es seguir esos caminos…Aunque nada haga sentido…Aunque todo parezca estar al revés…Realmente, todo tiene sentido y todo es como tiene que ser.

No será en Egipto donde encontraremos protección…No será la fuerza del Faraón la que nos protegerá…Podría parecer lógico…Podría parecer que tiene sentido…Sin embargo, claramente dice Isaías 30.3 que la fuerza del Faraón se nos cambiará en vergüenza, y el amparo en la sombra de Egipto en confusión.  No será huyendo en caballos…en corceles veloces que lograremos escapar de nuestros perseguidores…

El secreto está en “estarnos quietos”…Allí estará nuestra fortaleza…Parece irónico…Parece no tener sentido…Pero tiene todo el sentido del mundo…

Nadar contra la corriente tratando de llegar a la orilla parece tener  sentido, pero nos ahogaremos pensando que estamos haciendo lo correcto.

Tomemos consejo de Jehová.  Cobijémonos bajo las alas de Su Espíritu…porque será en descanso y en reposo que seremos salvos…En quietud y confianza será nuestra fortaleza (Isaías 30.15)

 

Comfort Suites, Lexington, SC

Devocional del 3 de junio de 2014

6:30 a.m.