«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley» Gálatas 5:22,23

 

4.      BONDAD Y FE

Observaciones preliminares

  1. La bondad y la fe son una extensión de la paciencia y la benignidad. Las cuatro están íntimamente ligadas una a la otra.
  2. En cierto sentido la base para la bondad y la fe es la paciencia y benignidad.

 

¿QUÉ ES BONDAD?

Veamos lo que no es:

No es el sentimentalismo. No es, por ejemplo. sentir lástima por un mendigo y darle una limosna. Tampoco es la filantropía de un humanista. Es decir, no es la necesidad del hombre la que nos mueve.

 

Veamos lo que es en sentido bíblico:

  1. Ser bondadoso es hacer lo bueno, es decir, hacer lo que el Espíritu Santo desea hacer, con el fin de beneficiar a la otra persona en forma integral.
  2. Ser bondadoso, como fruto del Espíritu Santo, tiene como enfoque la voluntad de Dios. En otras palabras, es la extensión del carácter de Dios a otro hombre. Por consiguiente ser bondadoso es tratar de cumplir la voluntad e Dios para el otro hombre.

 

¿QUÉ ES FE?

Veamos lo que no es:

No es credulidad. La fe aquí no es la ingenuidad de un niño tonto. Tampoco es la dependencia neurótica de un vago. Existen demasiados evangélicos que piensan que al «descansar» y no esforzarse; Dios contestará sus oraciones.

Lo que es en sentido bíblico:

  1. La fe es la visión de un visionario como Noé, He 11:7. es la visión de un loco a quien Dios llama a realizar su voluntad. He 11:8-9
  2. La fe es ver el potencial en el otro. Jesús al llamar a sus discípulos llamó a hombres muy ordinarios, pero vio lo que podían llegar a ser.
  3. La fe es la lealtad de fidelidad que permite que se consolide el grupo, el Cuerpo de Cristo.

 

 

Continuaremos este interesante estudio en una próxima edición de nuestros devocionales.

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Fuente: http://dones.indubiblia.org