“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.  Y dijo Dios:  Sea la luz;  y fue la luz.  Y vió Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.  Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche.  Y fue la tarde y la mañana un día” (Génesis 1:1-5).

Si dejamos volar nuestra imaginación, cada quién tendrá una imagen distinta del “principio”.  Sabemos que fue Dios quien creó los cielos y la tierra…También sabemos que todo estaba oscuro…en tinieblas…Que la tierra estaba desordenada y vacía, y que el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. ¿Habrá estado Su Espíritu simplemente explorando todo detalladamente para diseñar la creación?…

Si pensamos en Dios como un ser perfecto, que conoce el presente, el pasado y el futuro, podemos imaginarnos que Él ya conocía Su obra, aunque la fue haciendo paulatinamente, con cuidado y esmero. Además, la Palabra dice que la tierra estaba “desordenada y vacía”…podemos pensar que ahora sigue “desordenada, aunque llena”…Desordenada, a pesar de haber sido perfectamente ordenada por Dios.  Definitivamente, los humanos no hemos logrado mantenerla ordenada, como era nuestra función.

En el Principio;  Sea la luz;  Fue la luz;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

 

Es interesante pensar cómo sería “el abismo”, sobre el cual estaban las tinieblas.  Un abismo oscuro y profundo…Dios dijo “Sea la luz; y fue la luz”.  Dios vio que la luz era buena y separó la luz de las tinieblas.  Ése fue el primer día y así lo llamó Dios, distinguiendo así un día de otro…Así comenzó a contarse el tiempo…

 

Sigamos el ejemplo de Dios en cualquier obra que emprendamos.  Recorramos el territorio para conocerlo detalladamente.  Planifiquemos.  Organicemos.  Ordenemos.  Separemos.  Pongamos todo nuestro cuidado y esmero.  Si comenzando logramos que reine la luz donde antes reinaba la oscuridad, sabremos que estamos en muy buen camino.

 

Caracas 12 de enero de 2014

10:15 p.m.