Cielos y agua;  expansión;  Génesis 1;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros; “Luego dijo Dios:  Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.  E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión.  Y fue así.  Y llamó Dios a la expansión Cielos.  Y fue la tarde y la mañana el segundo día” (Génesis 1:6-8).

Desde el principio había aguas…De hecho, el Espíritu en el principio se movía sobre la faz de las aguas.  Ahora bien, Dios creó un espacio entre las aguas…una expansión llamada “cielos”…y quedaron aguas por encima de la expansión y aguas por debajo de la expansión…

El cuadro  va apareciendo poco a poco…ya llegamos al segundo día y la obra sigue en proceso…Ahora, el Creador divide y separa, creando los cielos…Al principio todo estaba desordenado y vacío.  Existía un abismo y había agua…El primer día Dios creó la luz y la separó de las tinieblas. El segundo día, Dios separó las aguas con la expansión de los cielos.  Es interesante percatarse de cómo, poco a poco, Dios va creando, organizando y separando…Separa la luz de las tinieblas…Separa el día de la noche…y separa las aguas con la expansión…con los cielos…Así va tomando forma Su creación.

También es interesante percatarse que la Biblia dice “y fue la tarde y la mañana del segundo día”…De la misma manera, habla de la tarde y la mañana del segundo día y del día tercero y de los días sucesivos.  El día estaba compuesto por la tarde y la mañana…en ese orden.

Expansión;  cielos; agua;   Génesis 1;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

Debe haber sido grandioso ese principio…cuando en medio de las tinieblas se creó la luz…cuando dividiendo las aguas, se creó la expansión…Dios se tomó Su tiempo, aunque para Él el tiempo no existe…siendo Él eterno…y separó lo que había por encima de la expansión de lo que había por debajo de la expansión.  Así, fuimos separados del resto por la expansión.  Al igual que la ausencia de luz…,las tinieblas, fueron separadas de la luz.

 

Permitamos que nuestra alma vuele para que logre llegar a los recónditos lugares que se encuentran más arriba de la expansión. Permitamos que se llene de luz, de paz y de amor.

 

Caracas 12 de enero de 2014

10:15 p.m.