la obra; el séptimo Día; creación; la obra;  Dios;  Espíritu en Movimiento;  “Fueron, pues acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.  Y acabó Dios en el séptimo día la obra que hizo;  y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.  Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Génesis 2).

Dios acabó el séptimo día toda la obra que hizo, bendijo al día séptimo, lo santificó y reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Habiendo sido hechos a la imagen y semejanza de nuestro Creador, deberíamos seguir Su ejemplo y seguir la misión que nos encomendó.  Deberíamos tener una vida fructífera, principalmente en nuestra parte espiritual…Deberíamos señorear la tierra  y todos sus seres vivientes  de una manera justa, protegiéndola y respetándola, y deberíamos  llenarnos de Su amor, y reflejar Su luz…Pues la luz fue lo que Dios creó en el primer día…Y la luz fue.  Dios puso todo Su amor en Su creación y nosotros somos una parte muy importante de ella, pues estamos hechos a Su imagen y semejanza.  Como la luna refleja la luz del sol y  como las estrellas tienen su propia luz con la cual también iluminan, así debemos nosotros reflejar la luz de Dios e iluminar como estrellitas con nuestra propia luz que Dios nos dio.  Una sola estrella será un puntito brillante…pero… un sin fin de estrellas, junto con la luna, son capaces de iluminar el firmamento en la noche más oscura.

Sigamos el ejemplo que Dios nos dio en Su creación.  Procuremos ser ordenados, cumplir con nuestra misión diaria, poner todo nuestro empeño y nuestro corazón en lo que hagamos y dejar huellas que puedan ser seguidas.  Creemos y creamos…Sintámonos satisfechos con nuestra obra después de haber dado lo mejor de nosotros mismos, y reposemos, alabando a quien proveyó y provee para nosotros y a quien nos bendijo  y nos continúa bendiciendo con Su amor.

el séptimo Día; creación; la obra;  Dios;  Espíritu en Movimiento;  Caracas, 18 de enero de 2014

11:00 a.m.