Dos cosas Tú le pediste

a Josué, Tu siervo fiel,

ya que ellas protegerían

el espíritu y la piel

 

Que se esforzara pediste

pues así Tú lo deseabas

Tú sabías lo que faltaba

Más esfuerzo reclamabas

 

Porque si no se esforzaba…

Si no había contribución…

¿Para qué le habría servido

a Josué la selección?

 

¿De qué vale recibir

todo lo que se utiliza?

La lección solo se aprende

si uno el trabajo realiza

 

Tú lo puedes hacer solo…

Padre, no nos necesitas…

Sólo nos pides esfuerzo

y a Tu mesa nos invitas

 

Porque hasta Tu propio Hijo,

unigenito y perfecto,

puso su mayor esfuerzo,

siendo tan puro y selecto

 

Y fue cargando la cruz,

siendo de otros los pecados

Y fue capaz de  morir

solo por vernos salvados

 

A Josué Tú le pediste

también que fuera valiente,

porque para a Tí servirte,

debemos marchar de frente

 

Debemos estar dispuestos

a enfrentar al enemigo,

sabiendo que Tú nos guías

y que Tú nos das abrigo

 

Padre,  ayúdanos a ser

valientes para seguirte…

Padre, que siempre pongamos

esfuerzo para servirte

 

Lexington, 8 de enero de 2011

11:30 pm