Cuando Noé, su mujer, sus hijos y las mujeres de sus hijos salieron del arca, Noé edificó un altar a Jehová e hizo un sacrificio para alabar a Jehová (Génesis 8.20). Dice la Biblia que “percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente como he hecho. Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche”. En esta promesa podemos reposar, recordando que Dios recibe con gusto las alabanzas sinceras que salen del corazón del hombre humilde.

Dios bendijo a Noé y a sus hijos diciéndoles que fructificaran, que se multiplicaran y que llenaran la tierra. El arco iris es la señal del pacto que Dios hizo con Noé según el cual no habría más diluvio para destruir la tierra (Génesis 9. 11-17).

Sin embargo, la maldad seguía presente…El menor de los hijos de Noé, Cam, irrespetó la desnudez de su padre…Habiendo plantado Noé una viña, bebió vino y se embriagó. Estaba descubierto en medio de su tienda. Cam vio la desnudez de su padre y se lo dijo a sus dos hermanos que estaban fuera. Sem y Jafet tomaron la ropa y caminaron hacia atrás para no ver la desnudez de su padre. Lo cubrieron sin mirarlo (génesis 9.20-23).

La maldad no se evidencia necesariamente en un asesinato, o en acciones que agredan o dañen físicamente a una persona. El irrespetar a otros, el burlarse, el humillar, el maltratar, teniendo la intención de hacerlo, también evidencia maldad…Y cada acción tiene su consecuencia…Noé maldijo a Canaán diciendo que sería siervo de sus hermanos Sem y Jafet.

Evitemos caer en la tentación de creernos superiores, o de menospreciar a quienes nos rodean. Evitemos humillar a quienes han caído…Mas bien tendámosles una mano de ayuda…Cubramos a quien esté desnudo, respetando su ser…Cada uno de nosotros puede ir transformándose, poco a poco…Paso a paso…Concientizando cada una de nuestras acciones podemos detener el intento de nuestro corazón de degradar… A medida que cada uno de nosotros avance, iremos contagiando a los demás con la esperanza de un futuro mejor…

 

Caracas, 16 de marzo de 2015

8:00 p.m.