He visto la maldad…Y la he visto de cerca…¿Cómo podría negarla…si la he visto sonreír?…Existe y sobrecoge mi esencia y mi existencia…Existe y se engrandece de lo que es cruel y es vil…

La definición de maldad llegó en un pensamiento…Así como llega cuando uno menos lo espera la increíble inspiración…Llega sin avisarlo…sutil y levemente…Es completa…Es perfecta…Así es la inspiración…

Maldad: Es aquello que se regocija en el sufrimiento ajeno…

Corto, simple, y cierto…Sin empatía…Sin conmoverse…Sin acongojarse…Sin humildad…Se para arrogante ante el dolor de otros, lo disfruta y se alimenta de ese sufrimiento…

Hay quienes causan daño sin darse cuenta, o también son arrogantes y no se fijan en el sufrimiento de otros…Pasan sin percatarse…sin notarlo…o, habiéndolo notado, justifican pasar sin inmutarse…Aunque todos deberíamos estar más prestos a ayudar, o deberíamos observar más profundamente lo que pasa a nuestro alrededor, la maldad pura va mucho más allá. Ella disfruta al notar las heridas…Ella se ríe mientras el otro llora…Ella ahoga y mata mientras se regocija…No hay remordimiento…

La maldad debe ser expuesta, debe ser atacada y debe ser destruida…tanto en nosotros mismos como en los seres que nos rodean, para que nuestro mundo pueda avanzar y podamos encontrar la tan ansiada paz. Existe una batalla espiritual y será el amor quien vencerá…Pero…el amor no debe simplemente callar y resignarse ante la maldad…La maldad se esconde como los lobos bajo pieles de oveja…Debe lograr ponerse en evidencia la maldad oculta…Ello no es fácil, pero sí es posible…

Todos somos pecadores…Todos tenemos defectos…Todos debemos mejorar…Todos debemos buscar una mayor y mejor comunicación…Pero…cuando nos enfrentemos a la maldad, impidámosle crecer…impidámosle avanzar…impidámosle apoderarse de nuestras almas…Pidámosle a Dios que nos de fortaleza para enfrentar la maldad con Su espada de doble filo y con Su verdad verdadera…No la verdad de los hombres…

Por Él, con Él y en Él…