Inspírame, Señor, divinas melodías

que el viento lleve lejos…Más allá de las costas…

Que resuenen rozando las almas moribundas

que sin rumbo y vacías deambulan vagabundas

 

Inspírame, Señor, eternas poesías

que trasciendan el tiempo, la distancia y el mundo…

Que el eco de las rimas invada el universe

contagiando de amor a quien escuche el verso…

 

Caracas, 23 de junio de 2015

6:45 a.m.