Jesucristo criticó a los escribas y a los fariseos y por eso fue juzgado y crucificado.  Él era la verdad y Él era el camino al Padre, pero no lo reconocimos…

Al hablar sobre ellos, dijo:  “Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis  la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley:  la justicia, la misericordia y la fe.  Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.  ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y tragáis el camello!” (San Mateo 23.23-24).

Justicia, misericordia y fe… Jesucristo declara que eso es lo más importante…El hijo de Dios nos dice que la justicia, la misericordia y la fe son lo más importante de la ley.   Los fariseos realmente pretendían ser mejores y estar más cerca de Dios.  Conocer la ley y cumplirla.  Sin embargo, Jesús los atacó directamente porque Él podía ver sus corazones y sabía que aunque cumplían la ley en su estricta palabra, pagando el diezmo, conociéndola y estudiándola, y procurando cumplirla, sin embargo, en su corazón, carecían de justicia, de misericordia y de fe.  Les importaba más lo que pensaran los hombres que la gloria de Dios.  Se dedicaban con esmero a lo menos importante, y se les olvidaba lo más importante.

Ay de vosotros (0); Devocional;  San Mateo; Espíritu en Movimiento; Maritza Mészáros;Jesús también les dijo:  “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.  ¡Fariseo ciego!  Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.  ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos muertos y de toda inmundicia.  Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad” (San Mateo 23.25-28).  Es obvio que lo importante no es lo que piensan los hombres de nosotros.  Lo importante no es lo que mostramos hacia fuera.  Lo importante es lo que Dios sabe que nosotros somos.  Él nos conoce.  A Él nunca podremos engañarlo.  Él ve nuestro interior y conoce nuestra esencia y nuestra intención.

Si por fuera, ante todos los demás, cumplimos con la ley, pero por dentro, carecemos de justicia, misericordia y fe, seremos como los fariseos, criticados duramente por Jesús, aun cuando ellos se consideraban puros.  Jesús no está diciendo que no cumplamos con la ley…Lo que está diciendo es que no basta con cumplirla.  Además de cumplir con la ley, tenemos que tener justicia, misericordia y fe en nuestro corazón y evidenciarlos en nuestro día a día.  Entonces seremos realmente hijos de Dios.  Vivamos cada día evidenciando justicia misericordia y fe en todos los aspectos de nuestra vida…No para que los otros lo vean, sino para limpiarnos internamente y poder mostrarnos por fuera como realmente somos por dentro.  Sólo podremos lograrlo con la ayuda del Espíritu Santo.  Es en Cristo y sólo en Cristo, que todo es posible.

 

Lexington, SC

12 de abril de 2014

11:00 a.m.