Sé que vendrá muy pronto…

La presiento…La siento…

Se acerca, sigilosa, pero se hace notar…

Su silueta se mueve, esbozando palabras

que el viento en su camino parece susurrar

 

Podría seguir volando

entre el cielo y las nubes

mas de pronto lo anuncian:

“Hora de aterrizar”

Ya vamos descendiendo

a la tierra materna

donde vivió su infancia

quien me tuvo en su hogar

 

Madrecita querida

nací dentro de ti

y quiero agradecerte

llegando a Bogotá,

por todos los momentos,

por todos los instantes…

por todos los recuerdos,

y por saberme amar…

 

Tus manos, suaves plumas,

me acariciaron siempre

Tus manos, también fuertes,

pudieron levantar

mi espíritu caído

después de una batalla

Recuerdo bien tus manos

mis lágrimas secar

 

P1070447Tu gran sabiduría

me ha servido de guía

cuando grandes tormentas

he debido enfrentar

Doy gracias este día

por ti, madre adorada

y escribo este poema

llegando a Bogotá

 

Vuelo de Miami a Bogotá

27 de septiembre de 2014

1:30 p.m.