Ya son las 12:10 a.m. del 30 de octubre de 2013.  Estoy en el aeropuerto de Bali en Denpasar.  Un aeropuerto más de los muchos que hay en el mundo, donde hay quienes llegan y quienes se van…Donde hay quienes sufren y quienes se deleitan…donde hay quienes lloran y quienes ríen…Aún me faltan muchas horas para llegar a mi destino…Primero llegaré a Seúl…Después haré una conexión para llegar a los Estados Unidos y después, otra conexión para llegar a enfrentar un momento difícil en mi vida…Uno más de muchos…Sin embargo, cada momento debe enfrentarse cuando llega…Ni antes ni después.  Sí…Debemos prepararnos para estos momentos, pero no dejar que nos atemoricen ni que nos quiten el sueño. Solo Dios controla el pasado, el presente y el futuro y es Él quien sabe qué es mejor, cuándo y cómo.  No será a nuestra manera…Será a Su manera…y mientras antes lo entendamos, mejor será.

He pasado unos días maravillosos en Bangkok, en Singapur y en Bali.  Me llevo conmigo unos bellísimos recuerdos de gratos momentos y experiencias vividas.  Le agradezco a Dios por cada sonrisa, por cada palabra, por cada gesto agradable que he recibido y por la oportunidad de haber podido disfrutar de éste, mi primer viaje a Asia.  ¡Espero volver algún día en un futuro no muy lejano!.  Y con esta esperanza, me alisto para el largo viaje que me espera.

 

Bali, 30 de octubre de 2013

12:10 a.m.