Mi primera visita a Asia…¿Cuánto había soñado con tener la oportunidad de visitar este continente?…Al menos 3 veces había estado muy cerca de viajar a Asia..Había soñado con el viaje…Me lo había imaginado y, al final, por alguna razón u otra, no se había dado el viaje…Esta vez sería distinto…

Tanto que ver…tanto que conocer…Los días no son suficientes cuando hay tantas cosas nuevas e interesantes…Sólo el hecho de ser una minoría entre la gente que te rodea y de no entender el idioma que hablan y que está escrito por todas partes, es un cambio importante…De repente, nos encontramos en un mundo distinto, aunque…realmente, en ese mundo también hay complicaciones y situaciones similares a las que uno vive cuando se encuentra en un ambiente conocido.

Este viaje realmente es un toque y despegue…” 2 días y medio en Bangkok…4 días y medio en Singapur, de los cuales al menos 3 son de trabajo…y 1 día y medio en Bali…No importa lo corto del tiempo…Con el tiempo que haya disponible, se hará lo mejor posible.  Y con esa actitud, comencé el viaje.

Largas horas de vuelo, pero, la verdad es que no se me hicieron tan largas.  Cuando la mente está ocupada y cuando tenemos una actitud positiva, todo se hace más fácil.

Para mí es increíble percatarme de cómo me siento siempre tan acompañada por el Espíritu Santo, independientemente de dónde me encuentro.  Basta con concentrarme en Él y la paz es infinita y Su presencia evidente.  Me encanta esa sensación…Podría quedarme ahí eternamente, dondequiera que me encuentre.

Si tuviera que describir mis días en Bangkok, con una palabra diría que fueron “maravillosos”.  Fue una experiencia única e irrepetible.  Estoy segura que si volviera nunca sería igual.  Tal vez sería, simplemente, otra experiencia única e irrepetible…

Primera sorpresa en mi viaje…Manejan al revés…¿o será que ellos manejan al derecho…?…Todo depende del punto de vista con que lo veas…Lo hubiera debido imaginar, conociendo la historia, pero la verdad es que igual me sorprendió.  A veces en la vida nos pasa así…Estaban todas las señales, pero no nos dimos cuenta a tiempo…

Definitivamente, uno se puede acostumbrar a casi todo.  El aeropuerto es muy moderno.  La autopista también.  Las señales están en Thai y en inglés.  No sabía cuánto costaría el taxi.  Alguien me había dicho que me alcanzaría con 300 baht…Prefería no salir del aeropuerto y fui a la oficina de la compañía ATO…compañía de transporte en el aeropuerto. Me querían cobrar primero 2.500 baht, después 2000 y después 1300 porque les dije que quería un taxi normal y no una limosina…Después me enteré que era correcto que los taxis en el aeropuerto, con el taxímetro, me hubieran cobrado aproximadamente 300 baht…Siempre es mejor hacer la tarea antes y averiguar bien lo que es justo, para evitar este tipo de situaciones.  Cuando uno no sabe, es como una palomita inocente…Cae y ni se entera…

Me encanta cómo la gente se saluda y cómo se dan las gracias.  Unir las manos y agachar la cara para acercarla a las manos unidas, representan para mí un símbolo de paz y de bienvenida.

Bangkok;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

 

 

Me sorprende cómo la parte donde se encuentra el hotel está tan desarrollada…rascacielos…modernización…”civilización”..Es bellísimo, pero me pregunto si esto realmente será la “civilización”…¿Cómo sería esto antes de que se llenara de tiendas de lujo…de edificios inmensos llenos de oficinas de compañías globales…?…Siempre se dice que es bueno tener lo mejor de los dos mundos…Sin embargo, no dejé de preguntarme cómo habría sido todo antes…¿Cómo sería Bangkok en unos años más?…Al final, ¿lograremos distinguir Bangkok de Nueva York?…¿O estaremos en un proceso de transculturalización que acabará justamente con lo maravilloso e interesante de viajar a otro continente?

 

 

El contraste entre la riqueza y la pobreza llama la atención poderosamente cuando uno sale un poco del área de los hoteles 5 estrellas…¿Cómo lograremos que haya una mejor distribución de la riqueza sin que haya abusos?…

Taxis en Bangkok;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

 

Los taxis de colores brillantes, anaranjados, rosado casi fucsia y amarillos, iluminan las calles…

Templos;  Buda;  Bangkok;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

 

Los templos…simplemente magníficos…

Templos;  Bangkok;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

Tuk-tuk; Bangkok;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

 

 

 

 

 

 

 

 

Templos;  Bangkok;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

 

Bangkok; templos;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tantas diferencias…Tantas religiones…

Y así, con esos pensamientos y habiendo tomado infinidad de fotos, seguí mi viaje hacia Singapur…Pero, antes de eso, tuve la siguiente experiencia, que comparto con ustedes porque es casi increíble…como encontrar una aguja en un pajar…

El último día en Bangkok, 22 de octubre de 2013,  fuimos a China Town.  Usé mi blackberry para mandarle unos mensajes a mi hijo.  Después nos montamos en un tuk-tuk, que es una especie de taxi tradicional en Bangkok.  Nos dimos un masaje tailandés y nos dirigimos al hotel para recoger nuestras pertenencias e ir al aeropuerto.  Fue en el hotel donde me dí cuenta que no tenía mi celular conmigo. Lo busqué por todas partes.  No lo tenía.  Las posibilidades no eran muchas…O lo había perdido en China Town, o en el tuk-tuk, o en el lugar donde me habían dado el masaje.  Esta última opción quedó descartada una vez que regresé a dicho lugar y comprobé que mi celular no estaba allá.  No tenía guardada la información que contenía mi celular así que su pérdida representaba tener que reconstruir mis contactos.  Ya sin muchas esperanzas de encontrar mi celular siendo que estaría saliendo para el aeropuerto apenas unos 30 minutos después, decidí hablar con la gerente a cargo del hotel, para dejarle mi información, por no dejar…

En ese momento, sabiendo que era casi imposible, le pedí al Espíritu Santo que, si era Su voluntad, me ayudara a recuperar mi celular.  Internamente dije algo así como:  “Espíritu Santo, sólo Tú podrías lograr que recuperara el celular…Realmente es como encontrar una aguja en un pajar…Disculpa que siempre te estoy pidiendo que me ayudes con cosas como ésta pero, si es Tu voluntad, realmente sería maravilloso poderlo encontrar…”.  No había pasado un minuto cuando mi amiga llegó con mi cámara y me dijo: “No lo vas a creer, pero creo que tengo el teléfono del conductor del tuk-tuk.  Si encontráramos el celular realmente sería un milagro”.  Cuando ella me dijo estas palabras, fue como sentir que el blackberry realmente aparecería y que sería efectivamente un milagro.  Resulta que yo había tomado unas fotos cuando íbamos en el tuk-tuk.  En las fotos aparecían unos números.  Mi amiga había preguntado a una persona local si ése podía ser un número de teléfono y la respuesta había sido afirmativa.

Tuk-tuk; Bangkok;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;La gerente llamó al número que aparecía en la foto.  Conversó con alguien que alquilaba los tuk-tuk.  Tomaría tiempo que él hablara con los diversos choferes que manejaban sus tuk-tuk para ver si alguno había encontrado un celular.  Miré la foto nuevamente y ví que, del lado izquierdo, aparecía otro número.  La gerente llamó a ese número y comenzó a hablar.  De repente me hizo una señal.  Yo inmediatamente supe que estaba hablando con el chofer que nos había dejado cerca del lugar donde daban los masajes y que mi celular había aparecido.  Efectivamente fue así.  Minutos después, con mi blackberry en mis manos, no pude sino maravillarme nuevamente de lo increíble de la situación y del poder del Espíritu de Dios.  Mi amiga, musulmana, no practicante, me había comentado que sería un milagro si se encontraba el blackberry…¿Por qué?…El celular tenía clave para accesarlo…Por lo tanto, si alguien lo encontraba, no podría llamar a ninguno de los números de contactos ni accesar la última llamada realizada con el celular…Yo había apagado mi celular para evitar el “roaming” después de mandar mi mensaje…Me quedaba muy poquito tiempo en Bangkok…Si había perdido el celular en China Town, no tenía ni idea de dónde hubiera podido ser…Si lo había perdido en el tuk-tuk, era imposible ubicar el tuk-tuk…Además, el chofer no nos podría ubicar a nosotras ni que pretendiera devolvernos el celular, porque no nos había dejado en el hotel, sino en una calle cerca de un lugar donde daban masajes y nunca le dijimos a dónde íbamos…En fin…un blackberry, perdido en Bangkok, aparece gracias a una foto que muestra el número del chofer del tuk-tuk…y la foto se encuentra justo después de mi llamada de “auxilio”…¿Cómo podemos dudar?…Encima mi amiga, cuando se presenta con la solución, me dice que si el celular se encuentra de verdad será un milagro…La verdad es que no son “coincidencias”…Sólo se trata de “evidencias” del poder de nuestro Padre…Nada es imposible en Él…Él nos escucha y nos alivia muchas situaciones, aunque sean causadas por nuestra propia torpeza…Sólo tenemos que pedir y tener fe…Si es Su voluntad, Su voluntad será…y nada ni nadie lo impedirán…

Tuk-tuk; Bangkok;  Espíritu en Movimiento;  Maritza Mészáros;

 

(En las partes rojas entre las orejas del conductor y los retrovisores es donde encontramos los números de teléfono del dueño de los tuk-tuk y del chofer, anotados con marcador a mano…Los pudimos descifrar haciendo «zoom» en la imagen con la cámara)…Increíble…pero cierto…