De rodillas te pido que cambies mi interior

De rodillas te pido que cambies mi interior

¡Oh, Señor! ¡Oh, Señor!.  Ante Tí yo me postro

De rodillas Te pido que cambies mi interior

Trabájame y moldéame como lo hace el alfarero

Para que cada día yo te sirva mejor

 

 

Ayúdame a enfrentar a quien me ha traicionado

A desenmascarar a aquél que me ha engañado

Ayúdame a creer en quien me ha consolado

A quien con Tu verdad a mí me ha confrontado

 

¡Oh, Señor! ¡Oh, Señor! , débil y humana soy

Tropiezo, caigo, yerro, y vuelvo yo a caer

Tú sanas mis heridas por doquiera que voy

No permitas que nada me vuelva a distraer

 

Caracas, 10 de septiembre de 2013

9:00 a.m.