Señor de los tiempos y de las distancias

Señor de los vientos y de las fragancias

Este nuevo día me postro ante Ti

dándote las gracias por poder vivir

 

Pues aunque hay penumbra, Tu luz siempre brilla

Pues aunque hay mentira, también hay verdad

Pues aunque hay malicia, existe inocencia

Pues aunque hay perfidia, también hay bondad

 

Porque entre las ruinas reina la esperanza

Porque los vacíos llenas con Tu amor

Porque en los desiertos existen oasis

Porque aún, hoy en día, existe el candor

 

Ten misericordia de todos los hombres

Que no busquen solo superfluo poder

Cubre con Tu manto esta tierra fértil

Enséñanos, Padre, a escuchar y a ver

 

Caracas, 28 de octubre de 2014

Hab. 412 Urológico

8:00 a.m.