«Amados hermanos, les ruego por la autoridad de nuestro Señor Jesucristo
que vivan en armonía los unos con los otros. Que no haya divisiones
en la iglesia. Por el contrario, sean todos de un mismo parecer,
unidos en pensamiento y propósito.»
 (1 Corintios 1:10 NTV)

En lugar de ganar argumentos, haz que tu meta sea amar a los que están en desacuerdo contigo. Ve por el amor, no por la victoria. Jesús nos dice que el amor siempre va a ganar, nos lo garantizó cuando Él salió de la tumba.

Cuando te encuentres en una discusión con otros, usa estas pautas bíblicas para llevarse bien:

Deja que la misericordia guie tu respuesta (Proverbios 3:3-6). En un conflicto, la mayoría de nosotros sólo queremos decir lo que es justo, pero el enfoque de Dios no se trata de ser justo. Se trata de la gracia y la misericordia, (Romanos 5:8).

Vamos a determinar la verdad de Dios (2 Corintios 13:8). La verdad no está determinada por tus pensamientos o sentimientos (1 Juan 4:1) o por las opiniones de los demás. La verdad es lo que Dios dice que es, Él es la única autoridad para la interpretación de cualquier situación, (2 Corintios 10:5).

La Biblia dice que no debemos confiar en nuestro propio entendimiento (Proverbios 3:5), que lo que parece estar en lo cierto para nosotros, puede estar muy equivocado, (Proverbios 14:12).

Busca la presencia de Dios (Mateo 28:20). Satanás quiere hacernos creer que estamos en la batalla solos. Sigue el ejemplo del joven pastor David, que creía que Dios estaba en la pelea y que la batalla le pertenece al Señor, (1 Samuel 17:47)

Remover las armas humanas (2 Corintios 10:4-5). Cuando tratamos de satisfacer nuestras propias necesidades, de una manera independiente de Dios, tendemos a utilizar lo que el Apóstol Pablo llama las armas de la carne. Estos incluyen: la manipulación, el chisme, la calumnia, el ridículo, las amenazas, la culpa, el regaño, el engaño, y el silencio. Cuando las usamos, nos encontramos en un ciclo de «mal por mal», y eso es como tratar de luchar contra un zorrillo con «mal olor» – ¡todo el mundo pierde!

Aprenda a usar las armas espirituales (2 Corintios 10:4). La Biblia nos dice que la oración es un arma espiritual de gran alcance. Después de que nos pongamos toda la armadura de Dios, estamos «orando en el Espíritu en todas las ocasiones con todo tipo de peticiones y ruegos» (Efesios 6:18 NVI).

Rick Warren es el pastor fundador de la Iglesia de Saddleback en Lake Forest, California. Y es el autor de Una Vida con Propósito, el libro más vendido según el New York Times. Este devocional © 2012 por Rick Warren. Usado con permiso www.RecursosdeSaddleback.com