Cuando pienso en los errores
que he cometido en mi vida,
desde mi ser más profundo
me confieso arrepentida.

No ha habido muchos fracasos,
pero sí ha habido dolor,
mucha pelea innecesaria,
que quita brillo al color.

No quisiera haber causado
a nadie yo sufrimiento.
si lo hice yo sin pensarlo,
de rodillas me arrepiento.

Y si causé mal a alguien,
debiendo haberlo sabido,
escribiendo este poema
un sincero perdón pido.

Yo ya no puedo cambiar
el pasado ya ocurrido,
mas de errores anteriores,
la lección yo ya he aprendido.

No volveré yo a confiar
en mi entereza y mi honor.
no volveré yo a pensar
que estoy libre del error.

Cuando mi lengua pretenda
pronunciar palabra hiriente,
le pediré yo al Señor
que me controle la mente.

Cuando mi cuerpo impotente
sea objeto de tentación,
le pediré yo al Señor
que controle el corazón.

Quisiera vivir mi vida
tratando de ser mejor,
siguiendo yo los preceptos,
sin sentir ningún temor.

Quisiera dejar al mundo
un mensaje de esperanza,
que evidencie que es el bien
el que triunfa en la balanza.

Quisiera poder brindar
el amor que he recibido,
a quienes lo necesiten,
a quienes más han sufrido.

Mas si no logro dejar
todo aquello que quisiera,
hay algo que sí les dejo
que me llena el alma entera.

Tres sonrisas transparentes,
seis ojos muy inocentes,
seis manos trabajadoras,
tres inquisidoras mentes.

Tres puros y lindos seres
que confían en el Señor,
que están listos y dispuestos
para repartir amor.

Tres seres que desde niños
la palabra han aprendido,
y están listos y dispuestos,
como un soldado aguerrido.

Pido a Dios que los proteja,
que los guíe y los acompañe,
que no permita que nunca
el alma se les empañe.

Que les de sabiduría
que los llene de entereza,
para enfrentar los peligros
con valentía y con firmeza

Y pensando en estos seres
que llenan mi corazón,
no pienso más en errores
pues afectan sin razón.

Porque todos los errores
hace mucho tiempo atrás
se limpiaron con la sangre
del Rey que nos ama más.

A quien yo quiero servir
como un esclavo a su amo,
como el niño a su maestro,
como una flor en el ramo.