Este poema fue escrito por mi tío, Rafael Reyes Barreto.  Su alma voló a lugares más elevados hace ya mucho tiempo, pero su recuerdo nos acompaña siempre.  Hoy, en la fecha de su cumpleaños, lo publico en su memoria.

 

Palabras de su hermana…Mi madre:

 

Este poema fue escrito  por mi hermano Rafael. Como era tan fácil para él estudiar, siempre tenían que estar encima de él, empujándolo, para que no dejara todo para última hora.  A Rafael le encantaba jugar billar y se iba a jugar billar…despues practicó el tiro…ganó el campeonato de tiro en Cumaná…pasó la vida siempre entre diversiones y risas, haciendo amigos por todas partes…

 

Cuando tenía alrededor de 16 años, terminando el bachillerato, mi papá habló seriamente con él, haciéndolo entender que la vida no era solo diversión.  Papá le habló de que en nada, a la vuelta de la esquina, ya iba a ser un hombre y que tenía que tomar la vida en serio.  Papá le mencionó que había una oportunidad de hacer el servicio militar antes de tiempo, porque se le podía conseguir un cupo.  Mi papá le dijo a Rafael que él todavía era un joven, pero que estaba seguro que  triunfaría en la vida de los hombres.  Papá quería que Rafael fuera al servicio militar para que tomara la vida más en serio.  Rafa aceptó entrar al cuartel.  Al día siguiente de la conversación con papá, Rafa nos regaló este poema, que nunca se me ha olvidado.

 

Realidades

 

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mi alma solitaria la realidad miraba

Y observó dos caminos:

La eternidad y el mundo…

Al comprender la vida

y al descifrar la nada

 

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Es allí la conciencia del hombre que decide

si subir a la gloria o descender vencido

Es alli donde entonces el pensamiento mide

Si vivir en sus lauros o morir en su olvido

 

 

Todo hombre que quiere ascender sin descanso,

lo podrá fácilmente si se impone a la suerte

Mas aquel que se deja dominar del cansancio

no merece otra cosa que el desprecio y la muerte