Un día gris y lluvioso. frío, pálido y arisco…

La tierra agradecida sonríe sin inmutarse

Es preciso que llueva para que el mundo viva

La lluvia es bendición y ella quiere mojarse

 

 

Pues después saldrá el sol, como siempre ha salido

La tierra, con paciencia, dichosa esperará

y sentirá sus rayos, a quienes ya conoce

Al sentirlos de nuevo, gozosa vibrará

 

La tierra sabiamente espera cada día

sabiendo que algo nuevo seguro llegará

Sea sol, lluvia o tormenta…Sea verano o invierno…

el Dios de las alturas por siempre proveerá

 

Lexington, SC

7 de abril de 2014

5:25 p.m.