Una furtiva lágrima se escapó de mis ojos

al ver cómo reían todos de mis antojos

Aquello que añoraba…Aquello que soñaba…

Parecía condenado por quienes más amaba

 

¿Qué era lo que aspiraba?…¿Qué era lo que anhelaba?

Que entendieran qué era, quién era y qué deseaba

Que supieran que yo jamás los dejaría

Que supieran que yo siempre los amaría

 

Mas ya no habrá más lágrimas…Habrá sólo sonrisas…

Silencio y esperanza…Caminando sin prisa…

Otra furtiva lágrima no volverá a escapar

pues nada puede herirme…No volveré a llorar…

 

Tan solo lloraré cuando a mí me conmueva

el padecer de otros y tanta pena ajena

No lloraré por mí…Lloraré compungida

por aquéllos que tienen el alma malherida

 

Pues mis lágrimas pueden regarlos con amor

sabiendo que comparto y siento su dolor

Con suaves melodías abriré el corazón

que sanará al sentir Tu Santa bendición

 

Lexington, SC

8 de abril de 2014

6:00 a.m.