¡Ya llegó la Navidad!
Es una bella ocasión
para celebrar unidos
una inmensa bendición.
Es el regalo precioso
que diste a la humanidad
Es el regalo divino
de esperanza y caridad.
Es el regalo de amor
de aquí hasta la eternidad
Es el regalo de paz,
misericordia y verdad.
Es el regalo que llena
al que con manos vacías
tiene más que aquél que tiene
repletas las alcancías.
Es el regalo que llena
el corazón destrozado,
que alivia y sacia la sed
del sediento y del cansado.
Es el regalo que sana
cualquier herida profunda
Es el regalo que calma
cualquier tormenta iracunda.
Un regalo que llegó
al más humilde presebre
y dos mil años después
aún logra que se celebre.
Recibamos el regalo
con el corazón abierto
y con el alma radiante,
llena de agradecimiento.